Internet: es un conjunto descentralizado de redes de comunicación interconectadas que utilizan la familia de protocolos TCP/IP (Protocolo de Control de Transmisión/Protocolo de Internet) que permite la transmisión de datos entre computadoras.
Sus orígenes se remontan a la década
de 1960 como respuesta a la necesidad de buscar mejores maneras de usar los
computadores.
En 2003, había aproximadamente 6,3
mil millones de personas en el planeta, y había 500 millones de dispositivos
conectados a Internet. Esto es menos de un dispositivo por persona si consideramos
una distribución equitativa. Con la llegada de los Smartphone y Tablet
aproximadamente en el año 2007, se dio un crecimiento tan significativo que
para 2010 existían 12,5 mil millones de dispositivos y 6,8 mil millones de
personas, habiendo superado la barrera teórica de más dispositivos conectados
que personas.
El Internet de las Cosas permitirá
que podamos integrar objetos inteligentes de todo tipo y función, redes de
sensores, y recursos de la Internet actual con las personas con el fin de
compartir información que sea útil para aumentar nuestro conocimiento y tomar
decisiones que mejoren nuestra calidad de vida en cualquier aspecto posible:
social, económico, cultural, ambiental, etc.
El concepto de internet de las
cosas surge por la idea de hacer un poco más interactivos
todos los objetos de uso cotidiano.
El Internet de las Cosas puede
aplicarse a varios ámbitos pues la cantidad de usos que pueda darse a los
productos y servicios depende de la creatividad e ingenio de los
desarrolladores.
Impacto e Importancia del Internet de
las cosas
El Internet de las Cosas supone toda
una revolución digital en el estilo de vida de las personas. Una vez que los
objetos inteligentes conectados formen parte integral de nuestra vida cambian
de manera drástica la forma en que vivimos, nos relacionamos, trabajamos, aprendemos
y nos entretenemos.
Hoy en día somos testigos de cómo la
Internet que conocemos ha cambiado completamente nuestra visión y comportamiento:
ha eliminado barreras y distancias y nos coloca en un plano económico y social
de alcance global. Algunos analistas sostienen que su impacto socioeconómico
será hasta 10 veces superior al que supuso la introducción de Internet en nuestros
hogares.
De forma paralela estamos asistiendo
a un creciente desarrollo de experiencias pedagógicas, apoyadas en mayor o
menor medida en los recursos de Internet (www, e-mail, foros, chat,
videoconferencia, blogs, wikis, redes sociales, etc.) que abarcan desde la
utilización de estos medios telemáticos en los contextos de un aula ordinaria
hasta acciones formativas completamente desarrolladas a distancia mediadas a
través de redes telemáticas de ordenadores. En el ámbito escolar, en la
enseñanza universitaria, en la educación a distancia, en la formación
ocupacional o en la educación de adultos, empieza a ser habitual encontrar
experiencias educativas apoyadas en la utilización de campus virtuales, de
plataformas de tele formación, de cursos on-line, de pizarras interactivas o de
materiales didácticos multimedia. Y es previsible que las mismas no sólo se
consoliden, sino que se expandan con mayor fuerza y alcancen una presencia que
todavía no podemos prever con certeza. Estas tecnologías ya han penetrado en el
sistema educativo y es indudable que no lo abandonarán.
¿Qué puede aportar Internet al cambio
pedagógico en la educación superior?
Veamos, a continuación, brevemente algunos de los cambios pedagógicos más
sustantivos que provocan la utilización de las redes de ordenadores en el
ámbito de la educación superior:
a. Las redes telemáticas permiten
extender los estudios universitarios a colectivos sociales que por distintos
motivos no pueden acceder a las aulas. Este
es uno de los efectos más llamativos e interesantes de la telemática al
servicio de la educación: se rompen las barreras del tiempo y el espacio para
desarrollar las actividades de enseñanza y aprendizaje. Con las redes de
ordenadores es posible que las instituciones universitarias realicen ofertas de
cursos y programas de estudio virtuales de modo que distintas personas que por
motivos de edad, profesión o de lejanía no pueden acudir a las aulas
convencionales, cursen estos estudios desde su hogar.
b. La red rompe con el monopolio del profesor como fuente principal
del conocimiento. Hasta la fecha el docente era la
única referencia que ha tenido el alumnado para el acceso al saber. El profesor
posee el monopolio del conocimiento especializado de la asignatura: domina los
conceptos, las teorías, los procedimientos, los métodos, la bibliografía, las
escuelas o tendencias. Para cualquier alumno la única forma alternativa de
acceso al conocimiento de una disciplina científica era la búsqueda de textos
en una biblioteca. Lo cual representaba una tarea tediosa, larga y limitada.
Hoy en día, Internet, permite romper ese monopolio del saber. Cualquier alumno
puede acceder al website no sólo de su profesor, sino al de profesores de otras
universidades de su país, y por extensión del resto del mundo. De este modo un
alumno puede acceder a una enorme variedad de propuestas docentes de una misma
disciplina. Con Internet tiene a su alcance la bibliografía, el temario, o la
documentación de muchos centros universitarios.
c. Con
Internet, el proceso de aprendizaje universitario no puede consistir en la recepción y memorización de datos recibidos en la clase, sino la permanente
búsqueda, análisis y reelaboración de informaciones obtenidas en las redes.
Desde un punto de vista psicodidáctico, una de las innovaciones más profundas
que provoca la incorporación de las redes telemáticas a la metodología de
enseñanza universitaria es que el modelo tradicional de transmisión y recepción
de la información a través de lecciones expositivas deja de tener sentido y
utilidad. Todo el conocimiento o saber que un docente necesita comunicar a su
alumnado puede ser "colgado" en la red de modo que lo tengan
disponible cuando lo deseen. Pero lo más relevante, es que puede utilizarse
Internet como una gigantesca biblioteca universal (Echevarría, 1995) en la que
el aula universitaria o el hogar se convierten en puntos de acceso abiertos a
todo el entramado mundial de ordenadores interconectados en el World Wide Web.
En consecuencia, el problema pedagógico no es la mera transmisión del
"saber", sino enseñar al alumnado a hacer frente de modo racional a
la ingente y sobrecogedora cantidad de información disponible en una
determinada disciplina científica. La formulación de problemas relevantes, la
planificación de estrategias de búsqueda de datos, el análisis y valoración de
las informaciones encontradas, la reconstrucción personal del conocimiento
deben ser las actividades de aprendizaje habituales en el proceso de enseñanza
universitario, en detrimento, de la mera recepción del conocimiento a través de
apuntes de clase. Por lo que el profesor debe dejar de ser un
"transmisor" de información para convertirse en un tutor que guía y
supervisa el proceso de aprendizaje del alumnado (Adell y Salas, 1999).
d. La
utilización de las redes de ordenadores en la educación requieren un aumento de
la autonomía del alumnado :Esta idea, vinculada estrechamente con la
anterior, indica que las tecnologías de la información y comunicación en el
contexto de la educación superior exigen un modelo educativo caracterizado,
entre otros rasgos, por el incremento de la capacidad decisional del alumnado
sobre su proceso de aprendizaje, así como por una mayor capacidad para
seleccionar y organizar su curriculum formativo. Es una idea valiosa desde un
punto de vista pedagógico y que tiene que ver con el concepto de aprendizaje
abierto y flexible (Salinas, 1998; 1999) entendido éste como la capacidad que
se le ofrece al alumnado para que establezca su propio ritmo e intensidad de
aprendizaje adecuándolo a sus intereses y necesidades.
e. El
horario escolar y el espacio de las clases deben ser más flexibles y adaptables
a una variabilidad de situaciones de enseñanza. Estamos apuntando que
la incorporación de las nuevas tecnologías de la comunicación supone una
ruptura en los modos y métodos tradicionales de enseñanza. En consecuencia, sus
efectos también tienen que ver con nuevas modalidades organizativas de la
enseñanza. El actual horario y distribución del espacio para la actividad
docente han sido útiles para un método de enseñanza basado en la transmisión
oral de la información por parte del docente a un grupo más o menos amplio de
alumnos. Sin embargo, un modelo educativo que apueste por la utilización de los
recursos telemáticos significará que el tiempo y el espacio adoptarán un carácter
flexible. Lo relevante desde un punto de vista pedagógico, en consecuencia, no
es el número de horas que están juntos en la misma clase el docente y el
alumnado, sino la cumplimentación por parte de los alumnos de las tareas
establecidas y tutorizadas (en muchos casos telemáticamente) por el docente.
Para ello, el horario debe reformularse y a su vez, dotar de nuevo sentido y
utilidad los espacios físicos del aula. Creo, que uno de los efectos más
interesantes de las nuevas tecnologías sobre la enseñanza es que ésta adoptará
un caracter de semi-presencialidad, es decir, el tiempo de aprendizaje debe ser
repartido equitativamente entre la realización de tareas con máquinas y entre
la participación en grupos sociales para planificar, discutir, analizar y
evaluar las tareas realizadas.
f. Las redes transforman sustantivamente los modos, formas y tiempos
de interacción entre docentes y alumnado. Las nuevas tecnologías permiten incrementar considerablemente la
cantidad de comunicación entre el profesor y sus alumnos independientemente del
tiempo y el espacio. En la enseñanza convencional, la comunicación se produce
cara a cara en horarios establecidos al efecto. Con las redes telemáticas es
posible que esta interacción se produzca de forma sincrónica (mediante la
videoconferencia o a través del chat) o bien asincrónica (mediante el correo
electrónico o el foro de discusión). Esto significa que cualquier alumno puede
plantear una duda, enviar un trabajo, realizar una consulta... A su docente
desde cualquier lugar y en cualquier momento. Lo cual implicará una
reformulación del papel docente del profesor. Como hemos dicho antes, el modelo
de enseñanza a través de redes hace primar más el rol del profesor como un
tutor del trabajo académico del alumno, que como un expositor de contenidos.
g. Internet
permite y favorece la colaboración entre docentes y estudiantes más allá de los
límites físicos y académicos de la universidad a la que pertenecen. Los
sistemas de comunicación e intercambio de información que son posibles a través
de redes de ordenadores (WWW, chat, e-mail, ftp, videoconferencia, foros, etc.)
facilitan que grupos de alumnos y/o profesores constituyan comunidades
virtuales de colaboración en determinados temas o campos de estudio. De esta
forma cualquier docente puede ponerse en contacto con colegas de otras
universidades y planificar experiencias educativas de colaboración entre su
alumnado. Existen, en nuestro contexto académico, algunas experiencias en este
sentido que han demostrado su utilidad y beneficios pedagógicos (Estebanell y otros,
1998).
Referencias
1-Internet de las Cosas,Marcelo Alcaraz Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción http://www.uca.edu.py
2-https://es.wikipedia.org/wiki/Internet
3-Tic, identidad digital y educación. Cuatro reflexiones,Manuel Area ; Reencuentro 2011, (62
4- ¿Qué aporta Internet al cambio pedagógico en la educación superior? Manuel Area Moreira,Universidad de La Laguna, Publicado en R. Pérez (Coord): Redes multimedia y diseños virtuales. Actas del III Congreso, Internacional de Comunicación, Tecnología y Educación. Universidad de Oviedo, septiembre 2000, pgs. 128-135.
Referencias
1-Internet de las Cosas,Marcelo Alcaraz Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción http://www.uca.edu.py
2-https://es.wikipedia.org/wiki/Internet
3-Tic, identidad digital y educación. Cuatro reflexiones,Manuel Area ; Reencuentro 2011, (62
4- ¿Qué aporta Internet al cambio pedagógico en la educación superior? Manuel Area Moreira,Universidad de La Laguna, Publicado en R. Pérez (Coord): Redes multimedia y diseños virtuales. Actas del III Congreso, Internacional de Comunicación, Tecnología y Educación. Universidad de Oviedo, septiembre 2000, pgs. 128-135.


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